domingo, 1 de enero de 2012

Todo comineza en el año 2006, cuando nació mi segundo hijo.

Tras noches sin dormir y después de un montón de desvelos decido hacer algo provechoso en esas horas, en las que la tranquilidad me inspira.

Comienzo a hacer collares con acero recubierto que he visto a mi cuñada hacer en un curso de manualidades y son muy monos.

De ahí paso a hacer pendientes a juego con los collares y después pulseras.

Mis hermanas y mi hermano me animan un montón y junto con mi madre comienzo a hacer los regalitos para sus amig@s.

Todo lo que sé hasta ese momento, lo aprendo por Internet y con libros que voy comprando de joyería y de orfebrería.

Un día me encuentro un cartel en el supermercado. “¿Quieres aprender y reparar tus propias joyas?” las fotos del cartel no eran de pulseritas o de collares como los que estaba haciendo hasta ahora, lo que había eran fotos de joyas con piedras y creí que las casualidades no existen. Era justo lo que quería aprender.

Me sumergí en el taller de una artesana de la plata que lo había aprendido todo en México, la cuna de la plata. Ella me enseñó a soldar que era mi primer objetivo. Las clases no duraron mucho, unos 6 meses, pero para mi fueron los mas aprovechados de mi vida.

Poco a poco y con la ayuda de Pepe, mi joyero jubilado favorito, fui profundizando en técnicas, que junto con su maquinaria olvidada en su garaje, y que sin ir a una escuela de joyería, me sería imposible aprender.

En un par de años comienzo a trabajar en el almacén donde compro el material. Para mi es un lujo estar allí, pues aprendí muchísimo y confiaron en mi creatividad para hacer algunos de los modelos de los expositores y los escaparates de la tienda y de la web. Y conocí materiales nuevos que de otra manera no habría visto.

En esos 2 años que estuve allí encontré a gente muy importante que me ayudarían después a continuar con mi mayor ilusión, “crear”.

Y así voy caminando hasta hoy, que por cuestiones de tiempo y de dinero tengo que repartir mi día con un trabajo por las mañanas, (gracias a Dios que lo tengo) y por las tardes mis niños, deberes, casa….. y por la noche joyas.

Pero aun así aunque hay días en los que dejaría todo, compensa cuando recibo un mail o una llamada donde me dan la oportunidad de abrir el frasco de la creatividad y todo fluye.

Doy las gracias a todos y cada uno que en alguna ocasión habéis recurrido a mi, para hacer un regalo a alguien especial. Yo también lo siento así y en cada pieza pienso en la persona a la que va dirigida y así es como me siento feliz.

¡¡¡¡Gracias a TOD@S y FELIZ 2012!!!!

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola hermanita¡¡¡
Justo hoy en el trabajo mi compañero Enrique que acababa de abrir el encargo que te había pedido me ha preguntado que cómo te habías dedicado a esto.
Y ahora acabo de leerlo en tu blog¡¡¡
Un abrazo pedazo de artista y enhorabuena por tus creaciones.
Tu fans nº 1: Laura.